domingo, 4 de enero de 2009

Vergüenza

Después de siglos de experiencia en conflictos, en guerras, en negociaciones, seguimos igual. Israel, Palestina ... ETA ... podríamos encontrar cientos y cientos de ejemplos sobre lo mal que lo estamos haciendo para que no sea posible otro entendimiento que el de las armas o la prisión.

El célebre dicho "año nuevo, vida nueva" solamente aplica a los anuncios publicitarios de los gimnasios y a las listas de buenos propósitos que muchos hacemos. Sólo sirven para plasmar ilusiones que luego no conseguiremos, pero que ahí están, esperando nuestro esfuerzo para poder convertirse en realidades.

En cambio otros, muchos, tan sólo pueden esperar de la vida que no les caiga un misil en la cabeza o que no les peguen un tiro en la nuca. O tan sólo son capaces de disparar esos proyectiles detrás de un gatillo anónimo, frío y que nos hace retroceder cada vez que es activado.

Y nos hace retroceder porque nos muestra que no somos más que animales viscerales, lejos del razocinio que creíamos poseer, y que nos pone al nivel de las hienas o los coyotes, cuando muestran y usan sus dientes para defender su estatus o su territorio. Incapaces de compartir, incapaces de dialogar, incapaces de mejorar. Así somos también nosotros.

2 comentarios:

Carmen dijo...

Qué tal Julián, cómo se presenta el año para ti? El mundo demasiado revuelto y muy peligroso. Esperemos que la presión de los ciudadanos sirva para que los políticos tomen buena nota del sentir colectivo. Un abrazo

Carmen dijo...

Ya no te veo por aquí, ¿qué pasó? Dejas el blog?
Besos